La retirada progresiva de las ventajas fiscales puede
elevar considerablemente el coste efectivo de una subida salarial. Analizamos
el mecanismo, las cifras y la controversia sobre los tipos marginales que
pueden soportar los trabajadores con rentas bajas.
1. La paradoja de ganar más y apenas
mejorar
Imaginemos dos trabajadores por cuenta ajena, ambos solteros, sin hijos y sin otras rentas relevantes. El primero cobra el salario mínimo. El segundo gana 2.406 euros brutos anuales más. La lógica nos dice que el segundo debería disfrutar de una mejora apreciable en su renta disponible. Pero ¿qué ocurre si, al aumentar su salario, también pierde una parte importante de las ventajas fiscales que protegían al primero?






